Cultivos

Esparrago

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Familia: Liliaceae              Especie: Asparagus officinalis L.

Planta herbácea perenne cuyo cultivo dura bastante tiempo en el suelo del orden de 8 a 10 años. Está formada por tallos aéreos ramificados y una parte subterránea constituida por raíces y yemas, denominada "garra".

Tallo: El tallo principal es único, subterráneo y modificado en un rizoma, crece horizontalmente en forma de base o plataforma desde la cual se producen, según su tropismo, otros órganos de la planta.

Raíces: Las raíces principales nacen directamente del tallo subterráneo y son colíndricas, gruesas y carnosas teniendo la facultad de acumular reservas, base para la próxima producción de turiones; desde éstas nacen raicillas o pelos absorventes cuya función es la de la absorción de agua y elementos nutritivos. Las raíces principales tienen una vida de 2 a 3 años, cuando mueren son sustituidas por otras nuevas, que se sitúan en la parte superior de las anteriores, con ello las yemas van quedando más altas, de esta manera la parte subterránea va acercándose a la superficie del suelo a medida que pasan los años de cultivo.

Yemas: Son los órganos donde brotan los turiones, parte comestible y comercializable de este producto, que cuando se dejan vegetar son los futuros tallos ramificados de la planta.

Flores: Son pequeñas, normalmente solitarias, campanuladas y con la corola verde amarillenta. Su polinización es cruzada con un elevado porcentaje de alogamia.

Fruto: Es una baya redondeada de 0.5 cm. de diámetro, son de color verde al prinicipio y rojo cuando maduran. Cada fruto tiene aproximadamente de 1 a 2 semillas.

Semillas: Son de color pardo oscuro o negras, de forma entre poliédrica y redonda, teniendo un elevado poder germinativo.

La planta de espárrago es dioica, es decir, hay plantas hembras que sólo dan flores femeninas y plantas machos que sólo dan flores masculinas, estas con más productivas también son más precoces y longevas que las hembra.

Se trata de una de las especies más sensibles a las oscilaciones térmicas, que se manifiesta por la inercia de sus movimientos vegetativos. La temperatura atmosférica para el crecimiento de los turiones varía entre 11 y 13 ºC de media mensual. El óptimo desarrollo vegetativo está comprendido entre 18 y 25 ºC. La humedad relativa óptima en el crecimiento de turiones está comprendida entre 60 y 70%.

La textura del suelo debe ser franca, con tendencia a franco arenoso o limoso, para mejor aprovechamiento de los turiones el suelo no debe ser pedregosos para evitar que durante el crecimiento de la yema apical del turión bajo tierra se deteriore por roces u obstaculos con las piedras. Los terrenos no debe encharcarse en ningún momento, ya que es susceptible de padecer asfixia radicular. El pH óptimo está comprendido entre 7.5 y 8, aunque admiten suelos de pH 6.5. Tiene gran resistencia a la salinidad del suelo y del agua de riego.

Es un cultivo moderado en requerimientos nutritivos, por tanto los aportes a realizar no serán elevados y si se tendrá cuidado en realizarlos en los momentos oportunos, coincidiendo con las épocas de mayor demanda de la planta.

NITRÓGENO: Influye tanto en los procesos de desarrollo como en los de producción, aunque dosis excesivas provocan una disminución del rendimiento. Se recomiendan las aportaciones cuando el cultivo se encuentra en estado avanzado del desarrollo de los plumeros.

FÓSFORO: El fósforo disminuye la fibrosidad de los turiones, mejorando su calidad, al mismo tiempo el desarrollo de raíces secundarias se ve influenciado por su presencia o ausencia.

POTASIO: Es el elemento más extraído por parte de la planta, y cuya deficiencia se manifiesta por la disminución de la calidad de los turiones.

CALCIO: Las aportaciones de calcio resultan importantes para este cultivo, debido a la relación Ca/P, que debe estar en proporción 3/1.

MAGNESIO: Los rendimientos dependerán de la relación K/Mg.

BORO: Es el oligoelemento más importante, pues su carencia puede crear clorosis en los cladodios, con posterior desecación y caída. Se recomienda el aporte de estiércol como abonado de fondo para cubrir las necesidades de boro durante la primera etapa del cultivo.