Cultivos

Lechuga

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Familia: Compositae                   Nombre científico: Lactuva sativa L.                  Orígen: India

Planta: Es una planta anual y autógama.

Sistema radicular: La raíz no llega a sobrepasar los 25 cm. de profundidad, es pivotante, corta y con ramificaciones.

Hojas: Las hojas están dispuesta en roseta, desplegadas al principio; en algunos casos siguen así durante todo su desarrolllo (variedades romanas), y en otros se acogollan más tarde. El borde de los limbos puede ser liso, ondulado o aserrado.

Tallo: Es cilíndrico y ramificado.

Inflorescencias: Son capítulos florales amarillos dispuestos en racimos o corimbos.

Semillas: Están provistas de un vilano plumoso.

La temperatura óptima de germinación oscila entre 18 - 20 ºC. Durante la fase de crecimiento se requieren temperaturas entre 14 - 18 ºC por el día y 5 - 8 ºC por la noche, esto es devido a que la lechuga exige que haya diferencia de temperaturas entre el día y la noche. Durante el acogollado se requieren temperatura en torno a los 12 ºC por el día y de 3 - 5 ºC por la noche.

Su sistema radicular es muy reducido con la parte aérea, por lo que es muy suscepctible a sufrir falta de humedad y soporta mal un períodos de sequía aunque sean cortos. La humedad realativa conveniente está alrededor del 60 - 80%.

Los suelos idóneos para su cultivo son los ligeros, arenoso-limosos, con buen drenaje, situando el pH entre 6.7 y 7.4.Este tipo de cultivo no admite ningún tipo de sequía, aunque es conveniente que la superficie esté seca para evitar la podredumbre del cuelllo.

El 60 - 65 % de los nutrientes son absorvidos por la planta en su época de formación del cogollo y ésta deben suspenderse al menos una semana antes de la recolección. El aporte de estiércol se realiza a razón de 3 Kg./m2, cuando se trata de un cultivo principal desarrollado de forma independiente de otros.

Se trata de una planta exigente en aporte potásico, debiendo cuidar estos aportes especialmente en épocas de bajas temperatura, al consumir más potasio absorverá también más magnesio, por lo que habrá que tenerlo en cuenta a la hora de equilibrar esta posible carencia.

Sin embargo, hay que evitar excesos de abonado nitrogenado para prevenir fitotoxicidades por exceso de sales y conseguir una buena calidad de hojas y una buena formación de los cogollos. También es bastante exigente en molibdeno durante las primera etapas de desarrollo, por lo que es conviniente su aplicación por vía foliar, tanto de forma preventiva como para la corrección de posibles carencias.