Cultivos

Melón

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Familia: Cucurbitaceae            Nombre científico: Cucumis melo L.

Planta: Anual herbácea, de porte rastrero o trepador.

Sistema radicular: Abundante, muy ramificado y de rápido desarrollo.

Tallo principal: Están recubiertos de formaciones pilosas, y presentan nudos en los que crecen hojas, zarcillos y flores, brotando nuevos tallos de las axilas de las hoja.

Hoja: De limbo orbicular aovado, reniforme o pentagonal, dividido en 3 - 7 lóbulos con los márgenes dentados, son vellosas por el envés.

Flor: Las flores son solitarias, de color amarillo y pueden ser masculinas, femeninas o hermafroditas. Las masculinas suelen aparecer en primer lugar sobre los entrenudos más bajos, mientras que la femeninas y hermafroditas aparecen más tarde en las ramificaciones de segunda y tercera generación, aunque siempre con las masculinas. El nivel de elementos fertilizantes influye en gran parte en el número de flores masculinas, femeninas y hermafroditas, así como en el momento de su aparición. La polinización es entomófila.

Fruto: Su forma es variable (esférica, elíptica, aovada, etc.), su corteza es de color verde, amarillo, anaranjado, blanco, etc, puede ser lisa, reticulada o estriada. La pulpa puede ser de color blanco, amarillo, cremoso, anaranjado, asalmonado o verdoso. La placenta contiene semillas y puede ser seca, gelatinosa o acuosa en función de su consistencia.

Su cultivo se da en climas cálidos y no excesivamente húmedos. La humedad relativa de la planta al inicio de su desarrollo debe ser del 65 - 75%, en floración del 60 - 70 % y en fructificación del 55 - 56 %. Su cultivo precisa bastante agua en el período de crecimiento y durante la maduración de los frutos para obtener buenos rendimientos y calidad. La duración de la luminosidad en relación con la temperatura influye en el crecimiento de la planta, en la inducción floral, en la fecundación de las flores y en el ritmo de absorción de elementos nutritivos.

Se caracteriza por ser un cultivo no exigente en la calidad del suelo, pero da mejores resultados en terrenos ricos en materia orgánica, profundos, mullidos y bien drenados, con buena aireación y pH comprendido entre 6 y 7. Es exigente en cuanto al drenaje, ya que los encharcamientos son causantes de asfixia radicular y podredumbres en los frutos. Tiene moderada tolerancia a la salinidad tanto del suelo como del agua de riego.

Es muy sensibles a las carencias tanto de micro como de macroelementos, para ellos se dispone de numerosos correctores de carencias que pueden aplicarse de forma foliar o riego por goteo, aminoácidos de uso preventivo y curativo que ayudan a la planta en momentos críticos de su desarrollo o bajo condiones adversas.

El método de riego que mejor se adapta a este cultivo es el riego por goteo, ya que es una planta muy sensible a los encharcamientos, con aporte de agua y nutrientes en función del estado fenológico de la planta, así como del ambiente en que se desarrolla.