Cultivos

Patata

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Familia: Solanaceae                Nombre científico: Solanum tuberrosum            Orígen: Cordillera andina.

Planta: Es herbácea, vivaz, dicotiledónea, es decir, su embrión tiene dos cotiledones, está provista de un sistema aéreo y otro subterráneo de naturaleza rizomatosa del cual surgen los tubérculos.

Sistema radicular: Sus raíces son fibrosas, muy ramificadas, finas y largas. Las raíces tienen un débil poder de penetración y sólo adquieren un buen desarrollo en un suelo mullido.

Tallos: Son aéreos, gruesos, fuertes y angulosos, siendo al principio erguidos y con el tiempo se van extendiendo hacia el suelo. Surgen en la yemas del tubérculo, siendo de una altura aproximada entre 0.5 y 1 metro. Su color es verde pardo debido a los pigmentos antociámicos asociados a la clorofila, estando presentes en todo el tallo.

Rizomas: Son tallos subterráneos de los que salen raíces adventicias, producen unos hinchamientos llamados tubérculos, siendo éstos ovales o redondeados.

Tubérculos: Son órganos comestibles de la patata, están formados por tejido parenquimático, donde se acumulan las reservas de almidón. En las axilas del tubérculo se sitúan las yemas de crecimiento, también llamadas "ojos", dispuestas en espiral sobre la superficie del tubérculo.

Hojas: Son compuestas, imparpinnadas y con foliolos primarios, secundarios e intercalares. La nerviación de las hojas es reticulada, con una densidad mayor en los nervios y en los bordes del limbo.

Inflorescencias: Son cimosas, están situadas en la extremidad del tallo y sostenidas por un escapo floral. Es una planta autógama, siendo su androesterilidad muy frecuente, a causa del aborto de los estambres o del polen según las condiciones climáticas. Las flores tienen la corola rotácea gamopétala de color blanco, rosado, violeta, etc.

Frutos: Baya de redondeada de color verde de 1 a 3 cm de diámetro, que se tornan amarillos al madurar.

Es una planta de clima templado-frío, siendo las más favorables para su cultivo las que están en torno a 13 y 18 ºC. Al efectuar la plantación la temperatura del suelo debe ser superior a 7ºC, con temperaturas nocturnas relativamente frescas. El frío excesivo perjudica especialmente, ya que el tubérculo queda pequeño y sin desarrollarse, sin embargo si es muy elevada afecta a la formación de los tubérculos y favorece la aparición de plagas y enfermedades. Es muy sensible a las heladas tardías, ya que retrasán y disminuyen la producción.

Una humedad excesiva en el momento de la germinación del tubérculo y en el período desde la aparición de las flores hasta la maduración del fruto resulta nociva, pero una humedad excesivamente alta favorece el ataque de mildiu, por tanto es una circunstancia que habrá que tener en cuenta.

Es una planta poco exigente con las doncidiones del suelo, solo le afectan los terrenos compactados y pedregosos, ya que los órganos subterráneos no pueden desarrollarse libremente ya que encuentrán obstáculos en el suelo. La humedad del suelo deber ser la sufienciente, aunque resiste la aridez, en terrenos secos las ramificaciones de rizomas se alargan demasiado por lo que el número de tubérculos aumenta, pero tomán un tamaño reducido. Los terrenos con exceso de humedad afectan a los tubérculos ya que se hacen demasiado acuosos, poco ricos en fécula, poco sabrosos y de menor conservación. Requiere suelos ligeros o semiligeros, silíceo-arcillosos, ricos en humus y con un subsuelo profundo. Soporta el pH ácido entre 5.5 - 6 y esta considerada como tolerante a la salinidad.

La luz influye directamente sobre el fotoperíodo, ya que induce la tuberización. Los fotoperíodos cortos con más favorables a la tuberización y los largos inducen al crecimiento. La intensidad luminosa además de influir en la actividad fotosintética, favorece la floración y fructificación.

ABONADO ORGANICO: La patata agradece los beneficios del estercolado, ya que se mejoran las condiciones físicas del suelo y por tanto beneficia al desarrollo de los tubérculos. Si la siembra se realiza en marzo se debe aportar estiércol en diciembre, pero si se realiza en verano no debe emplearse estiércol, por peligro de pudrición de los tubérculos de siembra.

NITROGENO: Es determinante en el rendimiento del cultivo pues favorece el desarrollo de la parte aérea y la formación y engrosamiento de los tubérculos. Normalmente se aporta una sola vez en el momento de la plantación, durante la preparación del suelo o sobre el caballón. Aunque habrá que tener precaución ya que un exceso produce el retraso en la tuberización y un desarrollo excesivo de las partes aéreas.

FOSFORO: Actúa beneficiando el crecimiento del sistema radicular, mejorando la calidad de los tubérculos y reduciendo su sensibilidad a daños.

POTASIO: Ayuda a la formación de la fécula y dota a la planta de una mayor resistencia a las heladas, a la sequía y a las enfermedades, especialmente al mildiu, y hace que su conservación sea más fácil. Hace aumentar el calibre de los tubérculos, aunque un exceso de potásio puede bloquear el magnesio.

BORO: Se trata de un cultivo con bajos requerimientos en boro.

MAGNESIO: No tolera la deficiencia de magnesio, y su carencia se manifiesta por el amarilleamiento entre las neviaturas de las hojas, y en casos muy graves por su muerte o agostamiento.