Cultivos

Sandía

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Familia: Cucurbitaceae             Nombre científico: Citrullus lanatus

Planta: Anual herbácea, de porte rastrero o trepador.

Sistema radicular: Esta muy ramificado. Tiene una raíz principal muy profunda y raíces secundarias distribuidas superficialmente.

Tallos: Son de crecimiento rastrero. En estado de 5 - 8 hojas bien desarroladas el tallo principal emite las brotaciones de segundo orden a partir de las axilas de las hojas. En las brotaciones secundarias se inician las terciarias y así sucesivamente, de forma que la planta llega a cubrir 4  - 5 medtros cuadrados. Se trata de tallos herbáceos de color verde, están recubiertos de pilosidad que se desarrolla de forma rastrera, pudiendo trepar debido a la presencia de zarcillos bifidos o trífidos, alcanzando una longitud de hasta 4 - 6 metros.

Hoja: Peciolada, pinnado-partida, dividida en 3 - 5 lóbulos que a su vez se dividen en segmentos redondeados, presentando profundas entalladuras que no llegan al nervio principal. El haz es suave al tacto y el envés muy áspero y con nerviaciones muy pronunciadas. El nervio  principal se ramifica en nervios secundarios que se subdividen para dirigirse a los últimos segmentos de la hoja, limitando la palma de la mano.

Flores: Son de color amarillo, solitarias, pedunduladas y axilares, atrayendo a los insectos por su color, aroma y néctar, de forma que la polinización es entomófila. La corola, de simetría regular o actinomorfa está formada por 5 pétalos unidos en su base. El cáliz está constituido por sépalos libres de color verde. Exsiten dos tipo de flores: masculinas y femeninas, coexistiendo los dos sexos en una misma planta, pero en flores distintas. Las flores masculinas disponen de 8 estambres que forman 4 grupos soldados por sus filamentos. La flores femeninas poseen estambres rudimentarios y un ovario ínfero velloso y ovoide que se asemeja en su primer estadio a una sandía del tamaño de un hueso de aceituna, por los resulta fácil diferenciar las unas de las otras.

Fruto: Baya globosa en pepónide formada por 3 carpelos fusionados con receptáculo adherido, que dan orígen al pericarpo. El ovario presenta placentación central con numerosos óvulos que darán origen a sus semillas. Su peso oscila entre los 2 y 20 kilos. El color de su corteza es variable (verde oscuro, verde claro o amarillo) pudiendo aparecer uniforme o a franjas de color amarillento, grisáceo o verde claro sobre colores de diversas tonalidades. La pulpa también presenta diferentes pigmentaciones (rojo, rosado o amarillo) y las semillas pueden estar ausente o mostrar tamaños y colores distintos dependiendo de la variedad.

La humedad relativa óptima para su cultivo se sitúa entre 60 - 80%, siendo un factor determinante durante la floración.

No es un cultivo muy exigen en suelos, aunque requiere suelos bien drenados, ricos en materia orgánica y fertilizantes.

Aunque existen explotaciones en las que se aplica el riego a manta, el sitema más extendido en invernadero es el riego por goteo, con aporte de agua y nutrientes en función del estado fenológico de la planta, así como del ambiente en el que crece.

Los fertilizantes más empleados son los abonos simples en forma de sólidos solubles y en forma líquida, ya que permiten un fácil ajuste de la solución nutritiva, aunque en el mercado existen abonos complejos sólidos cristalinos y líquidos que se ajustan adecuadamente, solos o combinados con los abonos simples, a los equilibrios requeridos en las distintas fases del desarrollo del cultivo.

El aporte de microelementos resulta vital para una nutrición adecuada, pudiendosé aplicar tanto en forma sólida como líquida en forma mineral y en forma de quelatos para sasí favorecer su estabilidad en el medio de cultivo y su absorción por la planta.

También se dispone de una amplia gama de correctores de carencias tando de macro como de micronutrientes que pueden aplicarse por vía foliar o por riego por goteo, aminoácidos preventivos y curativo, que ayudan a la planta en los momentos críticos de su desarrollo o bajo condiciones meteorológicas adversas, así como otros productos (ácidos húmicos y fúlvicos, correctores salinos, etc.) que mejoran las condiciones del medio y facilitan la asímilación de nutrientes por la planta.