Cultivos

Avellano

Descargar ficha

Familia: Coriláceas          Género: Corylus               Especie: Corylus avellana L. (avellano común)       Orígen: Asia Menor

Porte: Arbusto que puede alcanzar una altura de 2 a 5 m., se caracteriza por tener una copa extensa e irregular. Produce en el cuello muchas varas ramificadas, tortuosas en caso de ser viejas y rectas en caso de ser jóvenes.

Sistema radicular: Sus raíces son poco profundas, largas, nudosas y habitualmente producen vástagos desde estas nudosidades.

Hojas: Son grandes, alternas, redondeadas, ovales, pecioladas y rugosas, su haz es peloso y de color verde amarillento y con un borde doblemente aserrado. El pecíolo es muy corto y las estípulas son oblongas, obtusas, verdes y caducas.

Flores: Se trata de un árbol monoico, es decir, tiene separadas las flores de cada uno de los sexos en un mismo pie, las flores masculinas están dispuestas en amentos colíndricos, de 4 - 6 cm. de largura, colgantes, amarillentos y colocados hacia la parte externa del ramo. Cada flor masculina tiene una escama trilobulada, en cuya cara interna se insertan los estambres en número de unos ocho y sin restos de pistilo. Las escamas son algodonodas, trilobuladas de color verde claro y con extremidad acumida. Las flores femeninas están agrupadas en la terminación de las ramillas laterales, en número de una a cinco, formado glomérulos escamosos de los que sobresalen los estigmas rojizos, dos por cada pistilo.

Fruto: Aquenio en forma de copa y partida. El pericarpo es óseo (cascara). Las testa es lisa de color canela. Envuelve generalmente una sola semilla.

Es una planta de climas templados, las temperaturas medias anuales deben variar entre 12ºC y 6ºC, con un mínimo de 700 hora de frío por debajo de 7ºC y temperaturas mínimas invernales no inferiores a -8ºC. Prefiere localizaciones aireadas con una temperatura elevada unida a cierto grado de humedad, ya que favorece la fructificación y el desarrollo de las avellanas. Su cultivo requiere un terreno profundo, fresco, blando, de naturaleza silíceo-calcáreo-arcillosa o calcáreo-silíceo-arcillosa y de subsuelo permeable, con pH entre 5.5 y 7.8.

Habrá que tener en cuenta que el avellano es un cultivo exigente en calcio y en menor grado en potasio y en fósforo. Si el terreno es muy alcalino debe aumentarse la dosis de superfosfato y aplicar algún micronutriente, ya que el avellano en estos terrenos es muy sensible a fisiopatías carenciales, especialmente cuando llega a cierta edad.