Cultivos

Vid

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La vid es una planta con flores de clase dicotiledóneas, de la subclase con flores más simples (choripetalae), pero en el grupo dotado de cáliz y corola. Es una planta leñosa tiene una vida muy larga, podiendo encontrarse vides centenarias; tiene una largo perídodo juvenil (3 - 5 años), durante el cual no es capaz de producir flores, en general las yemas que se forman durante un año no se abren hasta el año siguiente. Su aparato epigeo, tronco, ramas, ramos, requiere mucho tiempo para desarrollase.

La vid es un arbusto constituído por raíces, tronco, sarmientos, hojas, flores y fruto. A través de las raíces se sustenta la planta mediante la absorción de humedad y de las sales minerales, su tronco y sarmientos son simplemente vehículos transmisores por los circula el agua con los componentes minerales. Se puede considerar que los órganos más importa son sus hojas, ya que son la responsables de transformar la sabia bruta en sabia elaborada y lleban a cabo las funciones esenciales de las plantas: transpiración, respiración y fotosíntesis. Es en ellas dónde a partir del oxígeno y el agua, se forman las moléculas de los ácidos, azúcares, etc. que se acumularán en el grano de la uva condicionando su sabor.

ABONADO DE FONDO: Tiene como objetivo enriquecer el suelo hasta cierta profundidad ya que después no se podrán realizar labores profundas. Se suministrarán grandes cantidades de estiércol, si es posible hasta 50 - 60 Tn./hectárea. Las dosis recomendadas de fósforo giran alrededor de 500 - 600 Kg./hectárea. La dosis de potasio pueden ser muy altas, si se trata de terrenos con elevada capacidad de terencia del potasio, o muy pequeñas, si los terrenos son sueltos: de 200 - 2000 Kg./hectárea. Todo el terreno a platar de viña puede ser abonado, si las distancias de plantación son reducidas. Si las distancias son mayores, es mejor que el estiércol se aplique más localizado.

ABONADO DE VIÑEDO: En primavera se administran los abonos nitrogenados, normalmente el nitrógeno será absorvido poco a poco, por lo que el estiércol se aplicará en invierno. Las formas amoniacales y ureica se administran antes que el nitrógeno nítrico, porque tienen efectos menos inmediatos y se calcula que su efecto durará más tiempo.

Los abonos potásicos pueden administarse a finales del invierno, aunque a menudo se aplica una parte de los mismos más tarde, después de la floración, hasta poco antes del cambio de color de las uvas.

Los síntomas de las principales carencias en la vid son:
Nitrógeno: presenta una coloración verde claro en las hojas, con los pedúnculos en tonos rojizos, suele aparecer en primavera y se localiza en las hojas basales, la consecuencia es una disminución del número de racimos y del número de bayas por racimo.

Potasio: Esta carencia suele hacerse notar en junio, sobretodo en las hojas apicales, que se vuelven rojizas y amarillentas, esto ocasionará una reducción de las dimensiones de las bayas y retrasos en la maduración.

Magnesio: El tejido foliar que rodea la nerviadura permanece verde, y entre los nervios aparecen tonos amarillo-rojizos,suele darse después del cuajado y durante la maduración, sobretodo en las hojas basales. En casos extremos puede haber secado del raquis y una mala maduración en general.

Hierro: Aparece clorosis, excepto los nervios que permanecen por mucho tiempo verdes,  y necrosis foliar. Suele darse desde la primavera hasta junio, sobretodo en el ápice de los brotes. Como consecuencia de esta carencia se da la caída de las flores y la presencia de granos pequeños.  Los brotes y sarmientos tomán un aspecto raquitico, frondoso por la emisión de muchas hembrillas.

Boro: Aparece un mosaico amarillo o rojo en las hojas, el limbo granuloso, el borde foliar acanalado, surgen deformaciones y una reducción de las hojas, suele aparecer en las hojas apicales (mayo-junio), produce una caída general de las flores, presencia de granos pequeños y achatamiento de las bayas.