Cultivos

Alcachofa

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Familia: Compositae            Especie: Cynara scolymus L.            Orígen: Norte de Africa y Sur de Europa

Planta: Planta vivaz, que puede considerarse como bianual y trianual. Posee unos tallos erguidos, gruesos, acanalados longitudinalmente y ramificados, con más de un metro de altura.

Sistema radicular: Extraordinariamente potente, el cual le permite adaptaser a una gran variedad de suelos. Se inserta en un rizoma muy desarrollado, en el que se acumulan las reservas nutritivas que elabora la planta.

Hojas: Son largas, pubescentes, de gran dimensión de color verde claro por encima y algonosas por debajo. Los nervios centrales están muy marcados y el limbo dividido en lóbulos laterales, a veces muy marcados en las hojas basales y mucho menos hundidos en las hojas del tallo.

Flores: Terminales muy gruesas, recubiertas por escamas membranosas imbricadas y carnosas en la base constituyendo la parte comestible de la planta.

Fruto: Es un aquenio provisto de vilano, de forma oblonga y color grisáceo, considerado como la semilla de la planta.

Las condiciones climáticas son sumamente importantes para su producción, ya que se trata de una hortaliza de invierno y crece con máximo esplendor de temperaturas diurnas de 24 ºC  nocturnas de 13 ºC. El rango de temperaturas idóneas para obtener una buena cosecha se sitúa entre 7 - 29ºC, libre de heladas. Los climas cálidos y secos provocan que las hojas del fruto tiendan a abrirse rápidamente destruyendo la ternura de la parte comestible y la consistencia del fruto, ocasionando en el fruto un sabor amargo.

Las alcachofas tienen un sistema radicular fuerte y profundo que puede adaptarse a multitud de suelos, pero preferiblemente a suelos profundos, arenosos, fértiles y bien drenados. Deben evitarse suelos ligeros con excesivo drenaje y poca conservación de la humedad. Los terrenos deben ser llanos y estar libre de malas hierbas. Soporta mal el exceso de humedad del suelo y puede adaptarse a suelos con un pH ligeramente alcalino, se trata de una planta resistente a la salinidad, pero con un exceso ocasiona necrosis en las brácteas internas y facilita la proliferación de enfermedades.

Las alcachofas necesitan menos fertilizantes que la mayoría de los cultivos hortícolas, para obtener elevados rendimientos. Para máximo rendimiento se pueden utilizar:

  • Estiércol: 50 - 75 Tn./Ha. Abonado de fondo.
  • Nitrógeno: 112 - 224 Kg./ha. Aplicar 1/5 como abonado de fondo y el resto a iguales y sucesivas aplicaciones.
  • Fósforo: 56 - 112 Kg./ha. Abonado de fondo.
  • Potasio: 34 - 112 Kg./ha. Abonado de fondo.

En riego por goteo se suelen aplicar como abonado de fondo entre 35 y 56 Kg./ha. de nitrógeno y la mitad de las cantidades anteriores de fósforo y potasio. El resto de fertilizantes se aplica a intervalos semanales durante el cultivo.