Cultivos

Remolacha

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Familia: Quenopodiaceae                  Nombre científico: Beta vulgaris L.                   Orígen: Persia.

Sistema radicular: Es pivotante, casi totalmente enterrada, de piel amarillo-verdosa y rugosa al tacto, constituye la parte más importante del organo acumulador de reservas.

Flores: Son poco llamativas y son hermafroditas, la fecundación es generalmente cruzada, porque sus órganos masculinos y femeninos maduran en épocas diferentes.

Semillas: Estan adheridas al cáliz y son algo leñosas.

El clima es uno de los factores que más inciden en su rendimiento, un clima templado, soleado y húmedo contribuye a la producción de un gran nivel de porcentaje de azúcar en la remolacha. También es muy importante la intensidad de iluminación, que permite un buen ejercicio de la fotosíntesis y condiciona la importancia de la elaboración del azúcar.

Los suelos más convenientes para su cultivo son los profundos con un pH alrededor de 7, con gran capacidad de retención de agua, poca tendencia a formar costras y buena aireación.

Sus exigencias nutricionales son elevadas y la fertilización debe tener en cuenta que su ciclo vegetativo es largo. Exige por una parte fuentes disponibles y asimilables rápidamente, y por otra parte, nutrientes de acción prolongada y persistente. Los suelos que tiendan a compactarse sera conveniente abonarlos con productos orgánicos para mejorar su estructua.

NITROGENO: Se debe aplicar 1/3 del total en fondo y 2/3 en cobertera (efectuando 1 ó 2 aplicaciones dependiendo de la fecha, tipo de abono, tipo de suelo, climatología, etc.) El exceso de nitrógeno hará aumentar el desarrollo foliar, pero a la vez hará disminuir la capacidad de movilización de los azúcares hacia la raíz, en ningún caso se deberán realizar aportaciones tardías, pues alargarán el ciclo de la planta, empeorará la calidad y disminuira la riqueza.

FOSFORO: Su objetivo es acelerar el desarrollo de la primera edad y mejorar el contenido en sacarosa, por lo tanto será conveniente aplicarlo lo más temprano posible para que pueda ser asimilado en los primeros estados de crecimiento de la remolacha.

POTASIO: Las tierra que puedan tener bajo contenido en potasio son las arenosas y sueltas, susceptibles al lavado.

BORO: Es uno de los microelementos más importantes y será combeniente aportarlo antes de la siembra intentando conseguir un reparto uniforme.

MAGNESIO: Las carencia de este elementos se hacen visibles por la aparición de manchas amarillas en la hojas, suele darse en suelos ligeros, por ello es recomedable la pulverización con abonos líquidos que contengan magnesio.

MANGANESO: Su carencia se manifiesta por la aparición en las hojas de puntos amarillos, se debe pulverizar con abonos líquidos que contengan manganeso.