Cultivos

Cebolla

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Familia: Liliaceae                    Nombre científico: Allium cepa L.                        Orígen: Asia central

Planta: Bienal, a veces vivaz de tallo reducido a una plataforma que da lugar por debajo a numerosas raíces y encima a hojas, cuya base carnosa e hinchada constituye el bulbo.

Bulbo: Está formado por muchas capas gruesas y carnosas al interior, que realizan las funciones de reserva de sustancias nutritivas necesarias para la alimentación de los brotes y están recubiertas de membranas secas, delgadas y transparentes, que son la base de las hojas. La sección longitudinal tiene un eje caulinar llamado coma, siendo cónico y provisto en la base de raíces fasciculadas.

Sistema radicular: Es fasciculado, corto y poco ramificado, siendo las raíces blancas, huecas y con inflamiento ventrudo en su mitad inferior.

Hojas: Envainadores, alargadas, fistulosas y puntiagudas en su parte libre.

Flores: Hermafroditas, pequeñas, de color verdoso, blanco o violáceas, que se agrupan en umbelas.

Fruto: Se trata de una cápsula con tres caras, de ángulos redondeados, que contienen las semillas, las cuales son de color negro, angulosas, aplastadas y de superficie rugosa.

Es una planta de climas templados, aunque en las primeras fases del cultivo tolera temperaturas bajo cero, para la formación y maduración del bulbo, pero requiere temperaturas más altas y días largos, cumpliéndose en primavera para las variedades precoces o de día corto, y en verano-otoño para las tardías o de día largo.

Requiere terrenos sueltos, sanos, profundos, ricos en materia orgánica, de consistencia media y no calcáreos. El intervalo para repetir este cultivo en un mismo suelo no debe ser inferior a tres años, y los mejores resultados se obtienen cuando se establece en terrenos no utilizados anteriormente para cebolla.

Es altamente sensible a la humedad, pues los cambios bruscos pueden ocasionar agrietamiento de los bulbos, una vez se ha iniciado el crecimiento la humedad del suelo debe mantenerse por encima del 60% del agua disponible en los primeros 40 cm. del suelo. Es medianamente sensible a la acidez, oscilando el pH óptimo entre 6 - 6.5.

En suelos poco fértiles se obtienen cebollas que se conservan mejor, pero su desarrollo es menor. Para obtener bulbos grandes se necesitan tierras bien fertilizadas, no se deben cultivar en tierras recientemente estercolizadas, debiendo utilizarse las que estercolaron el año anterior.